El blog de Ariadna

Porque el ayer es sólo un sueño y el mañana una visión: el presente bien vivido hace del ayer un sueño de felicidad y del mañana una visión de esperanza. Aprovecha bien, pues, el día de hoy.

lunes, mayo 30, 2005

Carretera y manta

Me voy esta misma tarde y no volveré hasta la semana que viene, así que voy a teneros a todos un poco abandonados.

Pero lo hago solo por una buena causa... porque quiero recuperar al hombre de mi vida, porque sé que si no voy tras él ahora será demasiado tarde, porque nunca debí pedirle que se fuera, porque por una vez debo ser yo quien se trague el orgullo, porque esta vez yo no tenía tanta razón como pensaba, porque a veces puedo llegar a ser muy cruel.

¡Deseadme suerte!




viernes, mayo 27, 2005

La pareja perfecta



Nasrudin conversaba con un amigo.

- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?

- Sí, pensé –respondió Nasrudin. – En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo. Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

-¿Y por qué no te casaste con ella?

- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Paulo Coelho.

¿Verdad que conoceis a muchas personas que se pierden muchísimas cosas por buscar, precisamente, la perfección?

jueves, mayo 26, 2005

Un estrepitoso fracaso


Definitivamente, he decidido abandonar todo lo que tenga que ver con testigos, relevos, o cualquier tema deportivo. No sirvo para esto.

De mis 6 relevos (menos mal que puse uno más, que si no...), sólo 2 han decidido coger el testigo: dignalo y Light Artisan. Éste último asegura que lo ha hecho por mi, que estaba a punto de despotricar contra estas cosas, etc.. Pero en el fondo le ha encantado!!

En fin, que tengo un disgusto muy grande, porque me había pensado muy mucho a quien pasarle el dichoso testigo (pensareis que es una tontería, pero a mi me hizo mucha ilusión que Penti se acordase de mi y pensaba que a mis "elegidos" les pasaría lo mismo) y he llegado a la conclusión de que, como siempre, hay personas que no dejarán de sorprenderme. Unos más que otros obviamente.

Y por hoy nada más, que no he tenido precisamente un buen día. Que cada palo aguante su vela. He dicho.

¿A vosotros os pasa algo parecido? ¿Os disgustais por cosas que en realidad no tienen la menor importancia?

Besitos mil.

lunes, mayo 23, 2005

El testigo, el testigo!


¡Que emocionante! Pentesilea me ha pasado el testigo musical copiado de los blogs anglosajones (dice ella) y yo estoy de lo más contenta.

¿Que por qué estoy contenta? Muy fácil. Todo esto me ha recordado a cuando era pequeña... pequeña y GORDA. Lo era, de verdad, no exagero ni un poquito, era una especie de vaca de milka, pero sin el color morado. Como podreis adivinar, esto implicaba ser un pato mareado en las clases de gimnasia y acabar agotada después de correr 10 m porque me pesaba el culo una tonelada. ¿Y qué hacían mis crueles compañeros de clase? Ignorarme. No todo el tiempo, obviamente, pero sí en todas y cada una de las clases de educación física en las que había que elegir equipos. Siempre nos quedábamos para el final el Gordo Jonathan (se lo llamábamos así, a la cara, al menos conmigo eran más discretos) y yo. En las carreras de relevos siempre tenía que correr la primera para que después, mis ágiles compañeros, recuperasen el tiempo que yo, la ballena-tortuga, les había hecho perder.

¡Y ahora me han pasado el testigo! Es una experiencia nueva para mi, así que tengo que hacerlo muy bien y convertirme en una ágil gacela a la que elegirán siempre en primer lugar. JA! (Gracias a Dios esta vez no tengo que correr, porque ya no soy gorda, pero... odio hacerlo).

¿Preparados? ¿Listos? ¡Ya!

* Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador: 1,53 GB. Que ya sé que es poquísimo, pero he formateado el ordenador hace poco (podría haberlas copiado a un cd o algo... pero no se me ocurrió, ¿qué pasa?).

*Último disco que me compré: ¿Comprado? ¿En el top manta vale? A ver, en una tienda... hace miles de millones de años. Creo que fue el de Mark Owen cuando era una loca fanática de Take That y se separaron.

* Canción que estoy escuchando ahora: Wherever you will go, de The Calling.

* 5 canciones que escucho un montón o que tienen algun significado para mí:

1- Amo tanto la vida - Ismael Serrano

2- Whit or whithout you - U2

3 - Everything I do (I do it for you) - Bryan Adams

4- I´ll stand by you - The Pretenders

5 - Wathever - Oasis

Y con esto ya está todo, ahora le paso el testigo a... a... (redoble de tambores)... LeumaS, para que se me anime y me cuente pronto qué tal se está recuperando; a Seahub, a ver si se digna a darse una vuelta por mi blog, que se le echa de menos; a La Miss, porque estoy segura de que nos sorprenderá; a Dignalo, todo sea por la familia; y a... Eduardo, que sé que no hará esto en su extremadamente-serio-blog-de-política, pero me conformo con que lo haga en un comentario.

Y ahora... es vuestro turno! Pasad el testigo!

ACTUALIZACIÓN: Mi prima acaba de leer el post de hoy y me ha recordado algo. No sólo mis compañeros eran crueles con mi peso, no, mi hermana y mi prima lo eran aún más. Ellas siempre estaban jugando juntas y no querían que jugase con ellas. Un buen día me dijeron:

- Si consigues meterte debajo de la cama, te dejamos jugar.

Ni corta ni perezosa, con todo mi esfuerzo, conseguí meterme como una campeona (la cama era realmente pequeña, que conste). El problema fue... que era incapaz de salir de allí, solo podía asomar la cabeza por debajo, tipo caracol, y pedirle a las malvadas que me ayudaran. Al final tuvieron que levantar la cama a pulso para sacarme. Fue una experiencia realmente traumática.

OTRA ACTUALIZACIÓN. Espero que lo de pasar el testigo no tenga que ser únicamente a 5 personas, porque si lo es, voy a hacer un poco de trampa. Se lo paso también (bajo manga) a Light Artisan. Así seguro que ganamos la carrera! :P

martes, mayo 10, 2005

En la peluquería

Sí, sí, ya lo sé, llevo mil millones de años sin escribir nada. El caso es que, por alguna extraña razón, se me ha ido toda la inspiración, zasssssssss, así, de repente. Y entonces me he puesto melodramática en plan: "Pero si yo no sé escribir, pero si a nadie va a interesarle lo que yo escriba, pero si todo lo que leo en otros blogs es mucho más interesante que lo que yo pueda contar, pero si....". Y así hasta el infinito.

Entonces me he dado cuenta de que ya no miraba el contador de visitas (al principio lo hacía de forma compulsiva, me avergüenza reconocerlo) y he llegado a la conclusión de que me importa bastante poco si a la gente le gusta o no le gusta lo que escribo (hay algunos a los que os gusta y agradezco muchísimo vuestros comentarios, que me han levantado mucho el ánimo), ¡voy a seguir escribiendo! Tan a menudo como pueda. Y es posible que los post no estén muy pensados, ni elaborados, ni ningún rollo de esos, pero serán míos.

Y voy a lo que voy que siempre me enrollo muchísimo.

¿Alguna vez habeis ido a la peluquería y la peluquera, mujer maligna, ha hecho lo que le da la gana con tu pelo? Supongo que a todos nos ha pasado algo parecido. Pues mi peluquera no sigue la táctica habitual:

- Hola Pepi, venía a que me cortases un poco las puntas.

Y Pepi te deja el pelo en plan Demi Moore en Ghost, cuando tú tenías una melena que casi te llegaba a la cintura.

No, no, ni muchísimo menos. Mi peluquera es mucho más sutil que todo eso. Ella nunca debió dedicarse a la peluquería, sino ser psicóloga, o directora de una secta, o algo similar. Nuestras conversaciones no se basan en el embarazo de Letizia, o la nueva novia de Tom Cruise, o cualquier otro chismorreo, como ocurriría con una peluquera normal. Nuestra conversación sería algo parecido a esto:

- Hola Ángela, vengo a que me pongas unas mechas

- ¿Y quieres que te arregle un poco las puntas?

- Oh, no, en realidad no. Sólo las mechas.

- ¿Sólo las mechas?- replica clavando en mi una mirada asesina- ¿Tú has visto como tienes las puntas?

- Yo... bueno... el mes pasado me las arreglaste y...

- ¡Hay que cortar! De hecho, he decidido que no voy a darte mechas, porque estarías muchísimo más mona con una base rubia y unos reflejos - asegura amenazándome con las tijeras. Vale, no me está amenazando, ¡pero las tiene en la mano!

- No, Ángela, de verdad, yo solo quiero las mechas y nada más - digo con tono resuelto. Y, entonces, empieza el cambio de táctica. Es cuando se convierte en Ángela-lava-cerebros.

-A ver, Ariadana, tú lo que quieres es tener un pelo realmente bonito, ¿verdad?- dice mientras acerca una revista de chicas guapísimas con pelos preciosos- dime que no quieres tener un corte como el de esta chica, el color del de esta otra con los reflejos de la de más allá...

- No, ¡no quiero!

- Claro que quieres, tonta, ¡si tú tienes un pelo precioso! Anda, déjame a mi, verás como vas a estar encantada. ¡Y lo que vas a presumir de melena! Todo el mundo la envidiará. Ay, espera, ya sé lo que haré. Tendrás el corte de pelo de Jennifer Aniston y el color de Gwyneth Paltrow.

- Me gusta el corte de Jennifer, pero...- y ya está, estoy perdida. No hay nada que hacer.

- ¡No hay más que hablar!

Y, efectivamente, no lo hay. Se concentra tanto en hacerme lo que le da la gana, que no vuelve a dirigirme la palabra hasta que ha terminado, me pone un espejo delante y otro detrás y.... ¡voilà! Tengo el mismísimo corte de la Aniston y el mismísimo color de la Paltrow.

- Ángela, acabo de decidir una cosa: ¡no quiero el corte de pelo de Jennifer Aniston! Lo que quiero en realidad es la cara de Jennifer, el cuerpo de Jennifer, el dinero de Jennifer, el ex marido de Jennifer...

Y así me voy de la peluquería, pensando, como siempre, que no volveré allí nunca más. Eso sí, dejando una buena propina. No puedes enfadar a quien tiene el poder.

¿A alguno de vosotros os pasa esto? ¿Vuestra peluquera os toma por conejillos de indias? ¿Es una especie de conspiración entre peluqueras demoníacas?

jueves, abril 21, 2005

¡Habemus Papam!


Que sí, que ya sé que no vengo con ninguna noticia nueva, pero si todo el mundo habla de lo mismo... ¡yo no voy a ser menos!

Lo primerito primerito que he pensado es: ¿este Papa nuevo... va a ir al cielo? Porque bueno, lo que se dice bueno, no ha sido. Pero después me he dado cuenta de que son tonterías, porque si tú antes de morirte te arrepientes de toditas las cosas malas que has hecho (que seguro que son un montón), pues te dice San Pedro: "Pase, pase, ¡cómo no! Si está usted perdonadísimo".

Y mi segundo pensamiento es que, por si acaso, todos tendremos que cumplir a rajatabla los diez mandamientos (de los que no me acordaba y he tenido que tirar de Google). Después de leerlos detenidamente... aún estoy atónita:

1º Amarás a Dios sobre todas las cosas. Y cuando dicen todas es TODAS. O sea, que si te dicen: "Si de verdad amas a dios debes donar el Ferrari que acabas de comprarte y con el que llevas soñando toda tu vida", tú dices "oh, ¡por supuesto!, si les parece bien podemos esperar un par de días que le pondré unas llantas a la última". Hombre, por favor.

2º No tomarás el nombre de Dios en vano. Esto hay que seguirlo a rajatabla, porque si tú dices "por dios" (sí, yo lo escribo en minúscula, que pasa) cuando algo te sorprende... MAL! Porque ya lo estás utilizando en vano, porque dios no pinta nada en tu susto, a ver si te enteras de una vez.

3º Santificarás las fiestas. Para ser sincera, no sé muy bien lo quisieron decir las tablas de Moisés con esto, pero si se refería a no trabajar ni hacer el menor esfuerzo los domingos y otras fiestas... ¡las puertas del cielo se abren para todos nosotros! ¿Quién da la vez?

4º Honrarás a tu padre y a tu madre. Ya sé que todos (o casi todos) presumimos de querer (y honrar) a nuestros papis. Pero... haced memoria: ¿recordáis cuando teníamos 15 años y nuestro padre no nos dejaba ir a la discoteca con una minifalda súper corta que era la última moda? ¿Y cuando nuestra madre, en plena mañana de sábado resacoso, se pone a pasar el aspirador a las diez de la mañana? No sé vosotros, pero yo, en situaciones como esas, he de confesar que no les honraba demasiado (San Pedro, si me lees, me arrepiento muchisisisimo).

5º No matarás. No sólo se refiere a: "no matarás a tu marido si le encuentras con otro en la cama". Que vaaaaaa. Ellos lo que quieren es que, además de no cargarte al vecino de enfrente, no puedes abortar, no se puede practicar la eutanasia, no puedes suicidarte... Piénsalo muy bien antes de realizar algo de lo expuesto anteriormente porque no hay San Pedro que valga, te vas derechito al infierno.

6º No cometerás actos impuros. Jajajajajaja. JAJAJAJAJA.

7º No robarás. Este me preocupa muchísimo, porque hace años robaba gominolas en el kiosco, y una vez robé unas medias en Carrefour y le cogía a mi hermana el dinero de su hucha para ir a los coches de choque. ¿Soy la única ladrona malvada que hay por aquí?

8º No dirás falso testimonio ni mentirás. O sea, cuando tu novio no aguante ni dos minutos "en faena" tú nunca jamás dirás: "no importa cariño, si ha estado muy bien", por el contrario debes decir: "ha sido una puta mierda, o te esfuerzas un poquito más o ya puedes ir buscando a una Speedy González que te siga el ritmo".

9º No consentirás pensamientos ni deseos impuros. Traducción: cuando veas un/a tío/a bueno por la calle, no podrás pensar bajo ningún concepto: "uhmmm, ese camarero está como un tren, me lo follaría encima de la barra mientras agita la coctelera", sino que debes pensar "oh, que apuesto galán, quizás podría casarme con él y tener una familia numerosa".

10º No codiciarás bienes ajenos. Que sí, que la nariz de Nicole Kidman es muy bonita, y darías cualquier cosa por el descapotable del vecino del 5º, y esa amiga tuya tan fea tiene un pedazo-de-novio-guapo-de-morirte, etc. Pero tú no debes codiciar esa nariz, ni ese cochazo, ni al tío bueno que ahora pertenece a esa zorra, con lo fea que es, pero ¿qué ha podido ver en ella? Si es una.... ejem, que me pierdo, que me voy del tema. No, no debes codiciar nada de eso, tienes que estar contenta con tu nariz aguileña, con tu Seat Panda y con tu novio que es más rápido que Billy el Niño.

Por favor... ¿al infierno voy bien por aquí?

lunes, abril 18, 2005

Welcome to McDonald´s

Anoche cené con mi churri en el McDonald´s y no pude evitar recordar los dos días que estuve trabajando en esa maravillosa empresa. ¡Tengo que contarlo!

Yo tenía un trabajo de lunes a viernes, de esos que nuestros depravados políticos se empeñan en llamar "dignos", pero cuando me llamaron para trabajar entre hamburguesas y patatas fritas... pensé que era una buena forma de ganar un dinerillo extra para luego irme de vacaciones. Pobrecita de mi, ¡cuanta ignorancia!

El primer día debí verlo venir. Tení que estar todo el tiempo detrás de una compañera cual patito, intentando parecer grácil y elegante patinando por ese suelo lleno de grasa y enfundada en un horrible, horrible uniforme de cuadros con pajarita (aún no he podido superar eso).

El segundo día fue la ecatombe. El patito debía seguir en esta ocasión a un chico negro que por alguna extraña razón había decidido hacerme pagar con creces todo el sufrimiento que nosotros los blancos, raza cruel, habíamos conferido a sus antepasados esclavos.

¿Conoceis los conos de helado del McDonald´s? No podeis imaginar lo difícil que es que no se desparrame por todas partes, yo fui incapaz de hacer uno ni medio decente... pues nuestro amigo se encargaba de gritarme y ridiculizarme delante de los clientes por no saber hacerlo, mientras yo, muy digna, les miraba como diciendo: "pobrecito, no le hagais caso no sabe lo que dice" y les entragaba el cono despachurrao como si fuese lo más normal del mundo.

Otra cosa que no podía soportar era que tenía que responder "gracias" a todo lo que me dijera. Por ejemplo:

- Traeme una coca-cola

- Gracias

- Friega el suelo inmediatamente

- Gracias

- Tus conos de helado son una mierda

-Gracias

¡Tu puta madre gracias, cabronazo!

Y lo mejor de todo es la limpieza de los lavabos. Allá que me voy bayeta en mano a dejar los lavabos como los chorros del oro (ay, señor, ¿dónde habrá quedado mi "yo glamourosa" a estas alturas?) y esta vez el patito es él, siguiéndome todo el rato y vigilando cada movimiento. Cuando termino, muy orgullosa por el resultado, le miro con superioridad, sonrío y... me dice: "¡No hace falta que esté tan limpio! Si lo limpias tan bien tardas demasiado tiempo". Joder con Kunta Kinte, ¡la cabaña del tío Tom tendría el lavabo hasta arriba de mierda pero estamos en la JODIDA CIVILIZACIÓN!

No volví nunca más, ni siquiera para cobrar esos dos días de tortura y sufrimiento extremo.

* Actualización: Sí, sí, hecatombe es con h. Uf, que estrés.